Color Out of Space 
EE.UU., 2019, 111′
Dirigida por Richard Stanley
Con Nicolas Cage,  Q’orianka Kilcher,  Joely Richardson,  Tommy Chong, Madeleine Arthur,  Brendan Meyer,  Julian Hilliard,  Elliot Knight,  Melissa Nearman

Nicxplotation o nada

Por Ignacio Balbuena

Una colisión entre H.P. Lovecraft y el Nicolas Cage de hoy era inevitable. Lovecraft es un autor del que básicamente hoy no se recuerdan tanto sus textos si no toda su mitología (o como dirían los nerds, el lore) y esta idea del horror cósmico que atraviesa toda la cultura pop, desde el John Carpenter de En La Boca del Miedo a Bloodborne de Hidetaka Miyazaki o el cómic Hellboy de Mike Mignola. Los relatos de los famosos Mitos del Cthulhu, si bien transcurren a comienzos de siglo en lugares específicos, están llenos de tropes y arquetipos que pueden ser fácilmente trasladados a otras historias y contextos históricos: deidades antiguas, aislamiento, locura, body horror. Y si bien estamos en un período de constante revisión de conductas inaceptables y últimamente se viene criticando bastante a Lovecraft por su racismo, su mitología permanece en el imaginario contemporáneo, en constante mutación, como atravesada por la propia luz del espacio que da título a su cuento y a la nueva película de Richard Stanley.

Y el encuentro con Nicolas Cage? Bueno, si el Cage de los 2010s se caracterizó por una inmersión definitiva en películas exploitation de premisas sencillas (La de Cage que es cazador! La que quiere matar a los hijos! La de Cage que hace de él mismo! etc) que se definen por su propia presencia maníaca y no mucho más, juntarlo con una versión contemporánea del mito de Lovecraft parece intuitivo. Quién mejor que Nicolas Cage para encarnar un lento y monstruoso descenso a la locura? Al menos esto fue lo que pensó la compañía productora de terror fundada por Elijah Wood, SpectreVision, que también produjo la delirante pero también un poco artie y pretenciosa Mandy, de Panos Cosmatos. 

Para dirigir rescataron de la cárcel fílmica a Richard Stanley, un director de un par éxitos clase B (como Hardware, de 1990) que fracasó estrepitosamente tratando de hacer La Isla del Dr. Moreau, y terminó alejado de la dirección de largometrajes durante años. Ahora viene la parte decepcionante: un director de culto, Lovecraft, y un Nicolas Cage desatado parecen prometerlo todo, pero la película realmente no está a la altura. Lo cual no quiere decir que es un absoluto desastre. Mandy también prometía muchísimo (y tiene muchos puntos muy altos), pero vista en retrospectiva, también vendió mucho humo. Color Out Of Space también sufre de problemas, si. Pero son problemas bien diferentes. 

Es una película de género de bajo presupuesto, pero diferente a Mandy o a mucho del cine de culto ready made canchero que se suele hacer hoy. No parece una película de hoy. En ese sentido, Richard Stanley parece haber salido directamente de mediados de los 90s (lo cual es razonable, pues no hizo películas en el medio). Entonces, Color Out of Space es una película clase B, pero recordando un comentario de Javier Porta Fouz en una clase de crítica en la querida revista El Amante, es una película ‘clase B en ritmo’. Todo es demoroso, amesetado. Y el look de la película, que empieza con la hija adolescente vestida de bruja haciendo un ritual wicca en medio del bosque, no llega a ser barato pero por ahí andamos. La premisa es básicamente la misma del cuento original. Una especie de meteorito cae y empieza a infectar todo a su alrededor con una fuerza alienígena extraña. El bosque, los insectos y animales, el agua, y a Nicolas Cage y su familia, que consiste en su mujer, dos hijos, uno de ellos pequeño, y la bruja teenager del comienzo de la película. Como una especie de narrador externo, hay un hidrólogo que investiga el problema sin sufrirlo directamente. Y no hay mucho más que eso. 

Lentamente el horror lovecraftiano comienza a apoderarse de todo, y la decisión que toma la película para representar el color alienígena inexplicable de las deidades antiguas del espacio es….inundar todo de fucsia. Supongo que pegaba bien para decir ‘Si viste Mandy esta te va a gustar’. O porque da ‘película de género de los 2010s, pero no una de Ari Aster’. En rigor, hay momentos visuales interesantes, aún cuando el CGI y los efectos prácticos de la película no colaboran demasiado. Cuando la película suma algún efecto lisérgico (incluso algunos breves inserts de datamosh) la cosa mejora, pero nunca llega a la altura que la premisa ‘Nicolas Cage + Horror Cósmico’ parecía prometer. De hecho, hay poca energía Nouveau-Shamanic en esta película. Los momentos frenéticos de Nicolas Cage son apenas un amague, y si esperan algo de melodrama familiar en plan más emotivo, la decepción es mayor. Los fans del nicolascagexploitation ya la estarán viendo digan lo que digan las críticas, y no van a salir ofendidos. Color Out of Space se puede ver, pero lejos está de las alturas cósmicas de sus horrores antiguos. Es apenas una estrella fugaz que se disolverá muy pronto en el firmamento. Mientras, algún ejecutivo quizás esté cajoneando el ya anunciado Cthulhu Cinematic Universe. 

Comentarios